Casi todos los generadores empiezan por la imagen, y por eso salen anuncios preciosos que no venden. Aquí el ángulo se decide antes: qué dolor concreto ataca, en qué momento del año y con qué palabras. La imagen es la consecuencia, no el punto de partida.
Los ángulos que funcionan no presentan el producto: nombran algo que la persona ya siente y todavía no ha resuelto. El agente descarta los hooks que hablan del producto, los que suenan a folleto y los que no le duelen a nadie, y se queda con el que ataca un problema existente en un momento concreto.
Un modelo suelto se inventa detalles: le cambia el color, le añade un botón, le quita el asa. Eso no es un problema estético, es la causa directa de las devoluciones. Todas las generaciones parten de las fotos reales del proveedor como referencia obligatoria.
El modelo dibuja un producto bonito que no existe: otro color, otro asa, otro número de botones. La foto convierte, el cliente recibe otra cosa y abre una disputa.
Las fotos reales del proveedor entran como referencia en cada generación. Cambia la luz, el fondo y la escena; el producto es el mismo que va a llegar a la puerta del cliente.
Una landing no necesita doce fotos del producto sobre fondo blanco: necesita una que enseñe qué es, cuatro que enseñen para qué sirve, unas cuantas de detalle y una comparativa. Cada imagen se genera para un hueco concreto de la página, con su formato y su encuadre.






6 de las 20 imágenes de landing · generadas desde las fotos del proveedor
Con la tienda montada y sin creativos no has avanzado nada: sigues con el mismo trabajo por delante. Krevio entrega el carrusel de tres pasos y los tres estáticos, con el mismo ángulo que la landing, para que el anuncio y la página cuenten lo mismo.



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3 slides · problema → solución → CTA · generados desde las fotos reales del proveedor
El trabajo creativo no pasa al siguiente agente porque sí: se audita contra reglas concretas y numerables. Si un hook se pasa de doce palabras o falta una variante de estático, el trabajo vuelve atrás con el fallo citado literalmente, no con una advertencia genérica.