Krevio encuentra el producto, valida el mercado y te monta la landing. Comprar el stock y cumplir los pedidos lo haces tú, desde tu propia cuenta de proveedor. Aquí está el porqué y el cómo.
Porque nos convertiría en el intermediario financiero y logístico de todos los clientes a la vez, y eso te perjudica a ti antes que a nosotros. Si los pedidos de tu tienda salieran de nuestra cuenta de proveedor, tu stock competiría con el de otros clientes, un bloqueo de nuestra cuenta pararía tus envíos, y una oleada de devoluciones de otro cliente afectaría a la cuenta que despacha los tuyos.
Con tu cuenta, el saldo es tuyo, el historial de envíos es tuyo y la relación con el proveedor es tuya. Si algún día dejas de usar Krevio, tu operación sigue funcionando sin nosotros. Eso es deliberado.
1. Abre el producto en el proveedor. En la ficha del producto, dentro del panel, tienes el botón que lo abre directamente con su referencia. Comprueba precio, peso y plazo de envío: son los mismos números con los que se calculó tu margen, y si algo ha cambiado desde que se generó el ciclo, se ve aquí.
2. Entra o crea tu cuenta de proveedor. Si ya tienes cuenta, entra normalmente. Si no, créala — tarda un par de minutos y necesitas verificar el correo.
3. Añade el producto a tu lista e instala la aplicación del proveedor en Shopify. Desde el panel del proveedor, «List» o «Connect» te lo enlaza con tu tienda. A partir de ahí, cada pedido que entre en Shopify aparece en el proveedor listo para pagar.
4. Comprueba el plazo de entrega en tu landing. La landing que te ha generado Krevio ya lleva escrito el plazo real, arriba y en las preguntas frecuentes. Si eliges otra opción de envío al importar, cambia ese texto. Es la causa número uno de reclamaciones y de bloqueos de pasarela de pago: nadie devuelve un producto por tardar doce días si sabía que tardaba doce días.
Si abres una cuenta nueva en el proveedor desde uno de nuestros enlaces, el proveedor nos paga una comisión —alrededor del 2 %— sobre lo que gastes en cumplimiento durante el primer año. No lo pagas tú, no encarece tu producto y no cambia tu precio de compra.
Lo decimos aquí y en la propia ficha del producto porque un enlace de afiliado escondido se descubre mirando la barra de direcciones, y entonces la conversación deja de ser sobre si el producto es bueno.
Lo importante es lo otro: la comisión no toca qué producto te enseñamos. El orden lo deciden el margen, el peso, la competencia medida y la tendencia de búsqueda, y esos criterios están publicados en Validación. Ninguno de ellos incluye lo que nos paga nadie. Y todos los números que te damos se pueden comprobar en las fuentes originales desde el panel «Compruébalo tú mismo» de la ficha: mismo término, mismo país, misma ventana.
Si prefieres no usar nuestro enlace, no lo uses. Busca la referencia del producto a mano en el proveedor: es exactamente el mismo artículo y no cambia nada de lo que te hemos dado.
Vender a consumidores en España y en la UE obliga a tener publicadas, como mínimo, condiciones de venta, política de privacidad, política de cookies y política de devoluciones con el derecho de desistimiento de catorce días. No es una formalidad: su ausencia es motivo de sanción y es lo primero que mira una pasarela de pago cuando revisa una tienda nueva.
Krevio te genera la página de producto, no tu negocio. Esas páginas dependen de tus datos de empresa y de tu política real de envíos, así que las tienes que revisar tú o tu asesor antes de vender. Ninguna plantilla, la nuestra incluida, sustituye a eso.
Pasa: los catálogos de proveedor se mueven. Si el precio ha subido lo bastante como para comerse el margen, no lo lances — el número de CPA máximo que te dimos ya no vale. Vuelve al panel y lanza otro ciclo; el producto que ya has recibido no cuenta contra tu plan si no llegó a entregarse. Si el artículo ha desaparecido del catálogo, escríbenos desde Contacto y te reponemos el ciclo.